La creación artística tiene en el cuero un material aliado de primera magnitud, las pieles curtidas en sus múltiples cualidades y variedades se prestan tanto para trabajos de relieve como para servir de soporte y base a todo tipo de decoración con colores, teñidos y pátinas. La industria de las pieles curtidas tuvo su época de auge con el arte de la talabartería, actualmente el cuero se trabaja artesanalmente según las técnicas usadas por talabarteros quienes con un amplio conocimiento del cuero han logrado obras únicas y de gran resistencia, además de los objetos utilitarios y de ornato tradicionales se encuentran obras de arte de cuero como máscaras de inspiración veneciana, rostros que resaltan expresiones humanas así como desnudos o figuras zoomorfas que constituyen diversos relieves en piel, a su calidad material se suma la riqueza de los acabados, con variedad de motivos que realmente transforman los cueros de res, cerdo, borrego, cabra o becerro no nato en piezas únicas, con un diseño propio en el que resalta la creatividad y el trabajo de cada artesano.