La alfarería se ha convertido desde hace mucho tiempo en una de las actividades de mayor importancia, cumpliendo un doble fin: crear objetos útiles cotidianos o simplemente decorativos, en este último destaca el "barro negro" que se distingue por su acabado metalizado brilloso u opaco, empleando la técnica de modelado a mano, pastillaje y calado.

El Barro Negro se extrae de un paraje cercano al pueblo de San Bartolo Coyotepec Oaxaca, tiene como propiedad que al hornearse adquiere un color completamente negro y un sonido cristalino que caracteriza a esta cerámica, los pasos de elaboración son los siguientes:

  • Se amasa el barro y ya que está blando se empieza a formar la figura que se desea crear y una vez hecha ésta se deja secar al sol durante cuatro días.
  • Se raspa y se deja secar nuevamente para sacarle brillo.
  • Se deja secar otros cuatro días para darle una segunda pulida.
  • Se mete al horno y al día siguiente se saca, se lava y se seca.

El calado de algunas piezas se hace al cuarto día de haberla moldeado para que la pieza no esté ni muy seca ni muy fresca, el acabado brillante se logra puliendo las piezas a mano con piedras de cuarzo antes de meterlas al horno.